La UE da 56,7 millones en ayudas a España por la ‘gota fría’ de septiembre

El Consejo de la Unión Europea ha aprobado la concesión de 56,7 millones de euros para abordar las consecuencias de las inundaciones que afectaron a varias regiones españolas en septiembre del pasado año. La ayuda responde a una propuesta de la Comisión Europea y servirá para subsanar los daños registrados en «las regiones de Valencia, Murcia, Castilla-La Mancha y Andalucía», informó la institución.

La inversión se enmarca en un paquete de 279 millones de euros en ayudas para varios países por catástrofes naturales que será canalizado a través del Fondo de Solidaridad de la Unión Europea.
Además de las inundaciones en España, la ayuda servirá para paliar los efectos de «los fenómenos meteorológicos extremos» que tuvieron lugar en Italia en otoño de 2019 (211,7 millones de euros), los destrozos del huracán Lorenzo en Portugal (8,2 millones) y las inundaciones de las regiones austríacas de Corintia y Tirol Oriental (2,3 millones).

«Varias regiones de toda la UE siguen padeciendo las consecuencias económicas de las catástrofes naturales que ocurrieron el año pasado, a las que se ha añadido la crisis de la COVID-19. La decisión de hoy constituye otro ejemplo de la solidaridad europea», recordó el ministro de Finanzas de Croacia, Zdravko Maric, cuyo país preside el Consejo de la UE este semestre.
A causa de estas inundaciones, España ya había recibido 5,6 millones de euros en un pago adelantado, según recordó la Comisión.

El Fondo Europeo de Solidaridad fue creado en el año 2002 y se emplea para apoyar a Estados miembros afectados por catástrofes naturales como sequías, terremotos, incendios forestales o grandes tormentas.

A causa de la crisis del coronavirus, las instituciones europeas acordaron ampliar su alcance para que también pueda usarse en respuesta a emergencias sanitarias públicas.

Fuente: Agrodiario

La producción industrial se desploma un 11,3 % en la eurozona durante marzo

La producción industrial de la eurozona se ha hundido un 11,3% durante marzo, cuando una gran cantidad de países ha introducido medidas de confinamiento frente al coronavirus, con respecto a febrero, mientras que en el conjunto de la Unión Europea (UE) el descenso fue del 10,4%.

Los datos, publicados este miércoles por Eurostat, la oficina de estadística comunitaria, contrastan con los de febrero, cuando el indicador retrocedió un 0,1% en los diecinueve países que comparten el euro y permaneció estable en los Veintisiete.

En términos interanuales, el descenso de la producción industrial en el área de la moneda única fue del 12,9% durante marzo de 2020 frente al mismo mes de un año antes, en tanto que en el conjunto de la UE la bajada se situó en el 11,8%.

Por lo que a España se refiere, la caída mensual en marzo con respecto a febrero de 2020 fue del 11,9%, la quinta mayor de la UE y la cuarta más pronunciada de la eurozona entre los países de los que Eurostat facilitó datos. En febrero, la bajada española había sido solo del 0,2%.

Si se realiza la comparación interanual, la producción industrial española retrocedió un 12,6%, la séptima mayor contracción de la UE y sexta del área del euro. En el segundo mes del año, el descenso se había limitado al 1,6%.

La caída mensual del 11,3% en el club del euro se debió a la bajada del 26,3% en los bienes de consumo duraderos, del 15,9% en los bienes de capital, del 11% en los intermedios, del 4% en la energía y del 1,6% en los de consumo no duraderos.

En los Veintisiete, el descenso del 10,4% respondió a las contracciones del 23,8% en la producción de bienes de consumo duraderos, del 15,1% en los de capital, del 9,9 % en los bienes intermedios, del 3,5% en la energía y del 1,2% en los de consumo no duraderos.

Por países, las mayores caídas se produjeron en Italia (28,4%), Eslovaquia (20,3%) y Francia (16,4%), frente a los aumentos de Irlanda (15,5%), Grecia y Finlandia (1,9% en ambos casos) y Lituania (0,7%). En Alemania se registró una disminución del 11,2 %.

En cuanto al descenso interanual del 12,9% en la eurozona, se explicó por la bajada del 24,2% en la producción de bienes de consumo duraderos, del 21,5% en los bienes de capital, del 11,8% en los intermedios, del 6,7% en la energía y del 0,8% en los de consumo no duraderos.

En todo el club comunitario, la producción de bienes de consumo duraderos se redujo un 21,7%, la de bienes de capital disminuyó un 20%, la de intermedios descendió un 10,1% y la de la energía lo hizo en un 6,4%, frente a la caída del 0,3% en los bienes de consumo no duraderos.

Luxemburgo (32,7% menos), Italia (29,3%) y Eslovaquia (19,6%) anotaron las mayores bajadas, frente a los incrementos de Irlanda (25,3%), Malta (5,7%) y Finlandia (2,8%). En Alemania el indicador cayó un 14,2% y en Francia, un 16,8%.

Fuente: MurciaEconomía

Las exportaciones caen 3% en primer trimestre con desplome del 14% en marzo

Las exportaciones españolas cayeron un 3% en el primer trimestre del año, hasta alcanzar los 68.904 millones, lastradas por el impacto del COVID-19 que hizo que en el mes de marzo las ventas de España al exterior se desplomaran un 14,5% hasta los 21.769 millones de euros.

Según los datos publicados este martes por el Ministerio de Industria, también cayeron las importaciones como consecuencia del parón en el consumo por el confinamiento: un 4,9% en el trimestre y un 14,4% en marzo hasta los 76.565 millones y los 23.805 millones, respectivamente.

Así, el déficit comercial de España se sitúo en 7.661 millones en el primer trimestre del año, un 19% menos que en el mismo periodo de 2019, mientras que solo en marzo fue de 2.036 millones, un 13,4% menos que en el mismo mes del año pasado.

En el caso de los datos de marzo, el descenso de las exportaciones es el mayor para este mes desde al menos 2009, cuando cayeron un 9,5% mientras que en las importaciones es la mayor caída desde marzo de 2013, en los peores momentos de la crisis cuando bajaron un 15,8%.

En el acumulado trimestral, es el mayor descenso de las exportaciones desde 2009, cuando cayeron un 20,8%, y para las importaciones también desde ese año cuando se desplomaron un 32,6%.
En las exportaciones de marzo, los principales sectores tuvieron comportamientos diferentes. Así, alimentación, bebidas y tabaco, cuyas exportaciones representaron el 21,9% del total, se incrementaron un 12,9%; mientras que bienes de equipo, que supusieron el 19,2%, cayeron un 18,1% interanual.

En cuanto a los productos químicos, que suponen el 17,6% del total, aumentaron un 3,8% interanual mientras que el sector automóvil, 12,4%, se desplomaron un 33,7% frente a marzo del año pasado.

En el balance trimestral, las exportaciones de alimentación, bebidas y tabaco subieron un 9,9% interanual mientras que las de bienes de equipo descendieron un 6,9% interanual. En el caso de los productos químicos aumentaron un 1,3% y en el sector automóvil se redujeron un 9,3% interanual.

Por destinos, también en el acumulado del primer trimestre del año, las exportaciones dirigidas a la Unión Europea 27 representaron el 59,6% con un descenso del 2,8% interanual mientras que a destinos extracomunitarios se dirigieron el 40,4% con un descenso del 3,3%.

Por comunidades autónomas, la comunidad que experimentó una mayor tasa de variación interanual de sus exportaciones en el periodo fue Extremadura, un 28,3%; seguida por Baleares, un 12,8%; y Canarias, 12,7%. En cambio, los mayores descensos interanuales se registraron en el País Vasco (9,9%), Cantabria (8,8%) y Andalucía (5,2%).

Fuente: ABC

 

Los precios industriales de exportación e importación registraron en marzo las mayores caídas desde 2016

Los precios industriales de importación bajaron un 4,2% en marzo respecto al mismo mes de 2019 y los de exportación un 2,2%, lo que supone los mayores descensos desde 2016, según el Instituto Nacional de Estadística (INE)

Los precios de la industria, a diferencia de otros indicadores económicos, no se comportaron todavía en marzo por los efectos del coronavirus con caídas récord.

El INE explica que los precios recogidos para este mes en la mayoría de las ramas de actividad están referidos al día 15 del mes de marzo o a la fecha más cercana con transacciones, cuando se inició el estado de alarma, por lo que los dos índices, el de importación y exportación, solo están afectados por la ausencia de algunos precios.

El desplome más acusado registrado hasta ahora en los precios industriales desde que el INE mide este indicador en 2005 data de julio de 2009, con la crisis financiera, cuando los precios de exportación bajaron un 5% y los de importación un 11,5%.

En el caso de los precios de importación, la caída del 4,2% en marzo supone dos puntos y medio por debajo de la del mes anterior y la más baja desde julio de 2016.

El sector que más influyó en la bajada fue Energía, que desciende su tasa casi 12 puntos, hasta el -20,5%, la más baja desde mayo de 2016. Este comportamiento se debe al abaratamiento de los precios de la Extracción de crudo de petróleo y gas natural, mayor este mes que en marzo de 2019, y de las Coquerías y refino de petróleo, que aumentaron el año anterior.

También fueron determinantes Bienes intermedios, que sitúa su variación en el -3,1%, un punto por debajo de la de febrero, debido a la disminución de los precios de la Extracción de minerales metálicos y la Metalurgia; fabricación de productos de hierro, acero y ferroaleaciones, que subieron el pasado año.

En cuanto a la tasa de los precios de exportación, la caída del 2,2% representa casi dos puntos por debajo de la registrada en febrero y la más baja desde julio de 2016. Por destino económico de los bienes, entre los sectores industriales con influencia negativa en esta evolución destacan de nuevo aquí Energía, que presenta una variación anual del -34,2%, casi 20 puntos por debajo de la del mes anterior y la más baja desde febrero de 2014.

Esta evolución es consecuencia del descenso de los precios del Refino de petróleo este mes, frente a la subida de 2019. Es la menor tasa anual de esta actividad desde septiembre de 2009. También influye, aunque en menor medida, que los precios de la Producción, transporte y distribución de energía eléctrica bajan este mes más que en marzo del año anterior.

Fuente: Expansión

El BCE anticipa una recuperación del PIB de la eurozona de entre el 4% y el 6% en 2021

El Banco Central Europeo (BCE) contempla una caída del PIB de la zona euro de entre el 5% y el 12% en 2020, que en función de la severidad de los escenarios planteados por el impacto de la pandemia de Covid-19 y la Gran Reclusión, permitirá una recuperación de la actividad de entre el 4% y el 6% en 2021.

Según el escenario más suave manejado por el BCE, que contempla la finalización de las medidas estrictas de confinamiento durante el mes de mayo y una gradual vuelta a la actividad a partir de entonces, el PIB de la zona euro registrará en 2020 una caída del 5%, que se recuperará sobradamente con el rebote del 6% previsto para la actividad del bloque en 2021, mientras que en un escenario intermedio, en el que el confinamiento estricto acaba en mayo, pero se mantienen medidas de contención más prolongadas, anticipa una contracción del 8% este año y una recuperación del 5% en 2021.

Sin embargo, bajo el escenario más pesimista planteado por el BCE, con el confinamiento prolongándose hasta junio, seguido de medidas estrictas de contención, la economía de la zona euro sufriría este año una contracción del 12%, con una caída del PIB del 15% en el segundo trimestre, tras la que seguirían crecimientos trimestrales del 6% entre julio y septiembre y del 3% entre octubre y diciembre, con un crecimiento anual del 4% en 2021.

No obstante, los economistas del BCE advierten de que estos escenarios no deben verse como una indicación de las próximas proyecciones macroeconómicas para la zona euro, que la entidad publicará en junio de 2020 al centrarse únicamente en la actividad económica, mientras que las proyecciones macroeconómicas de junio serán un ejercicio de proyección completo, que incluirá una evaluación detallada de las perspectivas de inflación.

Fuente: MurciaPlaza

El PIB de Francia sufre una contracción récord del 5,8% en un trimestre

Las medidas para la contención del coronavirus han arrastrado la economía francesa a una fuerte contracción el primer trimestre de 2020, un primer anuncio de lo que será la mayor recesión en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. La economía gala se contrajo un 5,8% sobre el trimestre anterior, el mayor porcentaje desde que se iniciaron los registros en 1949.

La caída muestra el violento impacto de la orden de confinamiento, puesto que el cierre de la actividad solamente se notó durante dos semanas de marzo. A lo largo del día de hoy España e Italia publicarán sus datos de PIB, que pondrán fin a la expansión iniciada en 2013 y darán inicio a una etapa mucho más sombría. Ayer EE UU publicó una contracción trimestral del 1,2%.

El brote del virus ha hundido las economías de todo el mundo en un giro impensable a principios de año, cuando se detectaron los primeros casos en China. El FMI espera que la economía mundial se contraiga un 3% este año, con la zona del euro cayendo un 7,5%.

La economía francesa ya está en una recesión técnica después de una pequeña contracción del 0,1% a finales de 2019. El confinamiento ha provocado un desplome del 6% en el gasto en consumo y del 11,8% en la inversión. La respuesta fiscal y monetaria no ha sido capaz de compensar tanto daño económico.

Los Gobierno, incluido el francés, están ya preparando el levantamiento de las restricciones para reactivar las economías, y se detectan señales de un repunte de la actividad, como el consumo de electricidad. Queda por ver lo duradero del daño económico por el cierre de empresas, la pérdida de empleo y la retracción del consumo. El Ministro de Finanzas Bruno Le Maire ha repetido en varias ocasiones que la recuperación será «larga, difícil y costosa» y requerirá un mayor estímulo fiscal.

Fuente: Cinco Días

 

 

La creación de empresas bajó un 25,5% en Francia en marzo por la crisis

La creación de empresas en Francia, que ya había caído un 3% en febrero, se desplomó un 25,5% en marzo por efecto de la crisis del coronavirus, anunció este jueves el Instituto Nacional de Estadística.

El descenso fue general en todos los sectores de actividad, pero particularmente acusado en el negocio de alojamiento y restaurantes (36,8%), destacó en un comunicado el INSEE, que explicó esas cifras por el contexto de propagación de la COVID-19 y por el confinamiento de la población, que en Francia es obligatorio desde el 17 de marzo. Por el contrario, en la información y la comunicación, el retroceso se limitó al 8,4%.

Fuente: Expansión

Bruselas pide una desescalada común para garantizar una recuperación económica simétrica

La mayoría de los países europeos llevan semanas confinados y funcionando con medidas que, en mayor o menor grado, han paralizado su actividad económica. Estas cuarentenas impuestas en Europa a raíz de la crisis del coronavirus «han sido necesarias para salvar decenas de miles de vidas«, explican desde la Comisión y el Consejo Europeo. No obstante, prosiguen, «han creado enormes costes en la economía, impactando en el funcionamiento del Mercado Único. Se han cerrado sectores enteros, la conectividad está significativamente limitada y las cadenas de suministro internacionales, así como la movilidad de personas, se han visto seriamente perturbados«. Toca empezar a planificar, recuerda Bruselas, la desescalada, que requerirá de «una buena coordinación entre todos los Estados miembros«. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo, Charles Michel, han presentado una hoja de ruta basada en el asesoramiento del Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (CEPCE) y el Grupo Asesor de la Comisión sobre el Covid-19, que también tiene en cuenta la orientación de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El objetivo de estas directrices es evitar que la descoordinación entre países vecinos lleve a un repunte de la pandemia, precisamente cuando países como Austria o Dinamarca retoman la vuelta progresiva a la normalidad, o cuando España comienza a retomar la actividad en parte de los sectores no esenciales. Bruselas también quiere evitar posibles roces entre los socios, así como propiciar que la recuperación económica sea simétrica en las regiones afectadas. Así, la Unión evitará dar plazos o calendarios precisos para volver a la normalidad, pero pedirá a las capitales que la salida sea «gradual» y que se base en «criterios epidemiológicos» claros que muestren que la propagación del virus ha caído de manera significativa.

La Comisión pide, de este modo, que la reanudación de la actividad económica sea escalada, asegurando así que las autoridades y las empresas puedan adaptarse adecuadamente a la vuelta a la normalidad de manera segura. Existen varias alternativas para ello, recuerda Bruselas, como incentivar el cumplimiento de las distancias de seguridad y la reducción del contacto físico en las empresas, el teletrabajo o la vuelta escalonada y por turnos. «No toda la población debería volver al lugar de trabajo al mismo tiempo. Dado que el distanciamiento social debe mantenerse por un tiempo, se debe seguir fomentando el teletrabajo«, recoge el documento. La Unión Europea, además de una reducción de los contagios, quiere conseguir con estas medidas que la recuperación económica no sea asimétrica entre unos países y otros, y que todos los socios vayan volviendo a la actividad de forma coordinada.

Las recomendaciones de Bruselas abogan también por una salida en varias fases, distanciadas en el tiempo, para que las autoridades puedan reaccionar si se disparan los contagios de nuevo y que inicien a escala «local» y se amplíen geográficamente más tarde. La Comisión también aboga por un enfoque gradual para la apertura de las fronteras internas y externas, restaurando progresivamente el funcionamiento normal del espacio Schengen.

A su vez, reclama una reapertura gradual y consensuada de las fronteras, que debe dar prioridad a los trabajadores transfronterizos y de temporada para evitar cualquier discriminación contra los empleados móviles de la UE. El objetivo de Bruselas es que no vuelvan a producirse decisiones tomadas de forma unilateral, como sucedió al comienzo de la crisis con los cierres de fronteras no consensuados entre países. «Los Estados Miembros deben mantenerse en estrecho contacto para facilitar la coordinación con la Comisión y promover el flujo sin obstáculos de mercancías, así como las cadenas de suministro«, recoge la hoja de ruta presentada.

Fuente: Cinco Días

El coronavirus amenaza a 59 millones de empleos en Europa

El mercado laboral europeo sufrirá un fuerte shock por la crisis del coronavirus. Así lo estima la consultora McKinsey en un informe en el que advierte de que la pandemia amenaza con llevarse por delante 59 millones de empleos en Europa, así como la reducción de salarios y horas de trabajo.

Además, el informe estima que la tasa de paro de la Unión Europea podría dispararse hasta casi duplicarse por el impacto económico del coronavirus. En el peor escenario que maneja, la consultora ve la tasa de paro en el 11,2%, con una recuperación de los niveles de 2019 en el año 2024.

No obstante, el escenario más probable que pronostica la firma es que la tasa de paro europea escalará hasta el 7,6% este año, para regresar a niveles pre-crisis del 6,3% a finales del año que viene.
«Europa debe evitar la subida significante del desempleo que se produjo durante la crisis financiera de 2008-2009 cuando la tasa de paro creció un 28% en la Unión Europea«, ha señalado McKinsey que ha alertado de que «la pérdida de empleos podría ser muy dolorosa desde una perspectiva económica«, señala McKinsey.

La firma prevé que el 50% de todos los trabajos que están en riesgo en Europa se concentran en servicio al cliente y ventas, servicios de alimentos y la construcción.

Por categorías, la consultora señala que el sector hotelero y de la alimentación aparece como el má amenazado por la fuerte escalada del desempleo. McKinsey calcula que el 74% del empleo en estos sectores de la actividad económica está en riesgo, lo que equivale a unos 8,4 millones de empleo en toda la Unión.

A su vez, la firma agrega también que el 50% de los empleos en el sector del entretenimiento y las artes también se ven amenazados por la pandemia. Por el contrario, el sector TI y comunicaciones aparece como el menos amenazado con un 8% del empleo en riesgoLa Comisión Europea presentó a comienzos de abril un nuevo programa para movilizar unos 100.000 millones de euros para ayudar al empleo. El ojetivo del plan de Bruselas es subvencionar las reducciones de jornada para que las empresas puedan sobrevivir sin realizar despidos masivos.

El Banco de España calcula que la tasa de paro en nuestro país se disparara este año entre el 18,3% y el 21,7% este año por el parón de la economía provocado por el coronavirus.

Fuente: Expansión

 

Las recetas que estudia el Eurogrupo para hacer frente al Covid-19

El Eurogrupo trabaja en un paquete de medidas económicas para atajar la crisis del coronavirus que pasa por usar las líneas de crédito del Mecanismo Europeo de Estabalidad (MEDE) -el fondo de rescate-, movilizar hasta 200.000 millones del Banco Europeo de Inversiones (BEI) y activar un fondo de ayudas contra el paro.

Los ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea se reúnen por videoconferencia con el objetivo de pactar un nuevo conjunto de medidas frente a una pandemia que llevará al bloque a la recesión y amenaza con disparar los niveles de paro.

En las reuniones para preparar el encuentro mantenidas esta semana, los países han debatido además la propuesta francesa de crear un fondo temporal para financiar la recuperación, así como la iniciativa holandesa de un fondo de entre 10.000 y 20.000 millones para costear gasto sanitario en los países más afectados.

Los planes del Eurogrupo pasan en primer lugar por utilizar el MEDE, el fondo de rescate establecido durante la pasada crisis, que cuenta con 410.000 millones de euros en capacidad de préstamo.

En concreto, se activaría una línea de crédito preventiva con condiciones reforzadas, un instrumento que ya existe pero nunca se ha utilizado, a la que podrían acceder todos los países que lo necesiten.

Esta línea permitiría desembolsar financiación por hasta el 2 % del PIB del país que lo solicite, lo que supondría cerca de 25.000 millones en el caso de España.

Estaría disponible por un periodo inicial de doce meses, los créditos vencerían en un plazo de entre cinco y diez años y los costes de servicio se rebajarían, según un documento del MEDE presentado al Eurogrupo.

Las condiciones se limitarían a destinar los fondos recibidos a costear la respuesta económica y sanitaria y respetar las reglas fiscales europeas, según ha explicado el director gerente del fondo, Klaus Regling.

El argumento, defendido también por el presidente del Eurogrupo, Mário Centeno, es que esta crisis es muy diferente a la anterior, ya que afecta a todos los países y ha sido provocada por factores externos, por lo que las condiciones también deben ser distintas a las reformas estructurales o privatizaciones que se exigieron en los rescates.

Normalmente, sin embargo, la concesión de una línea de crédito preventiva va asociada a un programa de vigilancia por parte de las instituciones o un análisis sobre la sostenibilidad de la deuda pública, entre otros.

Los países aún discrepan sobre las condiciones que deberían imponerse para la línea destinada a la pandemia, que España, Italia o Francia quieren relajar al mínimo, pero se espera que el próximo martes haya acuerdo para activarla, según varias fuentes.

Otra opción que barajan los ministros sería crear un nuevo instrumento dentro del MEDE para conceder financiación rápida, que tendría un menor volumen disponible y vencimientos más cortos, pero no iría acompañado del estigma de las ayudas tradicionales del fondo de rescate.

Sería similar al Instrumento de Financiación Rápida del Fondo Monetario Internacional, destinado a financiar el gasto en emergencia. Al tratarse de una herramienta de nueva creación, sin embargo, sería más difícil tenerla lista a corto plazo, por lo que en principio no se prevé que quede acordada este martes.

Fondo de Garantías del BEI

El Eurogrupo estudia también la propuesta del BEI para crear un fondo con 25.000 millones de euros en garantías aportadas por los Estados miembros, lo que permitiría movilizar 200.000 millones de euros en financiación para dar liquidez a las empresas europeas.

La medida se añade a un primer paquete de 40.000 millones de euros en financiación para pequeñas y medianas compañías adoptado ya en marzo por el Banco.

Fondo contra el paro

La Comisión presentó el pasado jueves la iniciativa «SURE», un fondo temporal que contará con 100.000 millones de euros para conceder préstamos a los países más afectados, que podrán utilizar la financiación para costear la puesta en marcha de esquemas de trabajo temporal que eviten despidos.

Se trataría de sistemas como los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) que permitirían mantener los contratos y que el Estado intervenga para pagar los salarios, de modo que se evite la destrucción de empleo y las empresas puedan retomar la actividad rápidamente una vez se empiece a volver a la normalidad.

Para echar a rodar, los Estados tendrán que aportar primero un total de 25.000 millones de euros en avales que la Comisión utilizará como colateral para emitir deuda y conseguir financiación en el mercado. Después la trasladaría a los países en forma de créditos con condiciones favorables.

Propuestas francesa y holandesa

Además de estas medidas, en las reuniones preparatorias del Eurogrupo se ha debatido la propuesta de Francia de crear un fondo temporal -por cinco o diez años-, cuyo volumen no ha precisado, que serviría para costear medidas de recuperación.

Para obtener la financiación, París plantea que la Comisión emita deuda avalada por todos los Estados. Para pagar por los bonos propone establecer un «impuesto de solidaridad» comunitario o contribuciones de los países.

Holanda, tras ser criticada por falta de solidaridad con los países del sur, ha propuesto crear un fondo de entre 10.000 y 20.000 millones de euros que efectuaría pagos directos, no préstamos, a los países más afectados por la pandemia para costear gasto sanitario.

El fondo estaría disponible tres años y se nutriría de las contribuciones voluntarias de los Estados miembros, según el borrador de la propuesta.

‘Coronabonos’

El paquete que está cuajando no da respuesta de momento a las demandas de España, Italia o Francia para llevar a cabo algún tipo de mutualización de deuda, ya sea bautizada como «coronabonos» o con otro nombre.

La propuesta aún está sobre la mesa, pero Holanda, Alemania, Austria, Finlandia o los bálticos mantienen su rechazo a la misma por la mutualización de riesgos que conlleva.

Fuente: Expansión

La Cámara de España lidera en Eurocámaras la petición de una acción contundente de la Unión Europea

El presidente de la Cámara de Comercio de España, José Luis Bonet, ha instado a la presidencia de Eurocámaras a exigir a la Unión Europea una acción contundente para hacer frente a la crisis del COVID-19.

En una carta dirigida al presidente de Eurocámaras, Christoph Leitl, y a los miembros de la presidencia de esta organización que agrupa a las Cámaras de Comercio europeas, José Luis Bonet asegura que “el apoyo de la Unión Europea a los esfuerzos de nuestros Gobiernos es inaplazable. El proyecto europeo se encuentra ante su mayor desafío, y tiene la oportunidad histórica de mostrar su valor a nuestros ciudadanos”.

Bonet apremia a Eurocámaras a alzar la voz y trasladar a las instituciones y a los Gobiernos de los estados miembros “que no podemos esperar, que nos jugamos nuestro futuro y que no debemos aceptar que la Unión Europea escatime medios para que los países de la Unión más afectados puedan contar, desde el primer día, con la solidaridad financiera y política de los demás”.

El presidente de la Cámara de España incide en su misiva en que si los gobiernos no responden como ciudadanos y empresas esperan, el proyecto europeo se enfrentará a la desafección de nuestra sociedad y, finalmente, se diluirá. “Aquellos que no estén dispuestos a entenderlo y a dar todos los pasos que este momento exige, rendirán cuentas ante la Historia. Ha llegado el momento de actuar. El momento de más Europa”, concluye Bonet.

Fuente: Cámara de España

La Región pierde a su segundo socio comercial en el exterior por el virus

El colapso del país transalpino pasará una pesada factura a la industria murciana, que ve desvanecerse a su segundo socio comercial por detrás de Francia. Los pedidos italianos inyectaron el año pasado 1.153,7 millones de euros a la economía regional. Hasta antes de la aparición del coronavirus lo más demandado eran gasóleo, lubricantes, cítricos, verduras, conservas, pescado, aceite de oliva, plásticos y moda, ámbitos que se resentirán con la pérdida de buenos clientes. Un total de 594 empresas locales verán trastocadas sus cuentas por ello.

Alemania, Francia y Reino Unido. Fue la tríada que encabezó la compra de productos murcianos durante las últimas dos décadas, alternándose cada cierto tiempo. En 2017 irrumpió con fuerza Italia y se situó en primer lugar. Al año siguiente batió el récord, con 1.362 millones, pero sus importadores fueron superados por sus homólogos galos por estrecho margen (poco más de 30 millones de euros). Lo mismo ocurrió en 2019.

Con los primeros compases de la pandemia, y de forma premonitoria, Italia cayó al quinto puesto tras un retroceso del 18,25% este enero con respecto al mismo mes del año pasado, de acuerdo con los últimos datos del Instituto de Comercio Exterior (Icex). Y eso que el primer brote se produjo en Lombardía el 21 de febrero.

El complejo petroquímico de Escombreras se lleva la parte del león en las ventas con el país transalpino, con 702,7 millones en 2019 (el 61% del total). Le sigue la industria agroalimentaria; sobre todo, los productores de limones (el limoncello es el licor nacional), lechugas, tomates, pescado congelado, marisco, conservas, aceites, golosinas, aditivos y especias, con 271,3 millones (23,5% de todo). Materias para plásticos aportaron 42,6 millones. La moda murciana empezaba a tener predicamento en las boutiques transalpinas y generó 34,6 millones.

Maquinaria (para alimentación, sobre todo), material eléctrico, elementos de construcción, sustancias químicas, repuestos de automoción, equipos de protección laboral y alcohol etílico completaban la demanda.

Hasta el año pasado, Murcia era la cuarta provincia que más comercializaba en Italia, solo superada por Barcelona, Madrid y Valencia. La facturación nacional se elevó en 2019 a 23.214 millones de euros, un récord histórico, situando a ese país como tercer mayor comprador de productos españoles tras Francia y Alemania.

¿Qué nos vende Italia? La balanza comercial es muy favorable a la Región. Los empresarios murcianos gastaron 394,2 millones de euros en comprar productos metalúrgicos (hierro, acero inoxidable, aluminio, cobre y plomo), equipos industriales, vehículos y repuestos, tubos y sistemas de bombeo, ropa, cuero, perfumes, cosméticos, alimentos y muebles. La tasa de cobertura exportaciones/importaciones supera el 290% a favor de Murcia.

El Fondo Monetario Internacional calcula ahora una contracción del 0,6% del PIB italiano como previsión más optimista para este año. La patronal local Confindustria calcula que las empresas perderán más de 100.000 millones de euros al mes por el cerrojazo gubernamental. Pese a ser un mercado golpeado –con 62 millones de consumidores–, las firmas murcianas deben considerar las peculiaridades de una economía madura. A pesar de su inestabilidad política, su larga crisis financiera y la paralización industrial iniciada el 22 de marzo (solo está activa el 35% de la economía), se mantiene como una de las principales potencias industriales. Una estrategia comercial basada únicamente en el precio no suele ser bien vista allí.

Además, las autoridades de Roma ya están incentivando el autoconsumo para acelerar la recuperación una vez que la epidemia comience a ser superada, puesto que la fórmula de endeudarse a través de los eurobonos no parece viable ante la oposición de Alemania, Holanda y Finlandia.

Fuente: La Verdad

Página de la Comisión Europea con los avisos sectoriales de preparación ante un eventual Brexit sin acuerdo

 

Las empresas murcianas pueden acceder al servicio online de emisión de Certificados de Origen por parte de la Cámara de Comercio de Murcia a través de la plataforma Etramites, evitando los desplazamientos que esta gestión supone. De este modo, la entidad cameral facilita el trabajo de las empresas exportadoras murcianas en unos momentos especialmente sensibles, con el fin de preservar la seguridad de los trabajadores e incrementar la eficiencia de su actividad exportadora, una de las grandes fortalezas de la economía regional.

El Certificado de Origen es un documento que permite a un importador o exportador acreditar el lugar de producción o de última transformación de una mercancía,  lo que condiciona el tratamiento arancelario o comercial que se da a las mismas en el momento de su entrada en un determinado territorio aduanero. Solo el pasado año, la Cámara de Comercio de Murcia emitió un total de  16.082 Certificados de Origen, con destino a un total de 157 países. Los destinos principales de expedición fueron China con 2863 certificados, Emiratos Árabes Unidos con 1.499, Arabia Saudita (1.088), Argelia (907) y EE.UU. (558).

Los técnicos camerales explican que el uso de Etrámites es totalmente seguro y fiable para las partes de la operación comercial, ya que proporciona un código de verificación de la validez del documento. Además, añade agilidad al servicio porque permite archivar los datos del usuario con todos los requisitos de seguridad, de modo que los pasos a dar, tras su primer uso por parte de la empresa, se reducen notablemente. Otra de sus funcionalidades es la posibilidad de elegir el formato del certificado, en papel o digital, recomendando que los solicitantes se aseguren previamente de los requisitos que establece el país de destino.

 

El Gobierno pide al Congreso prorrogar 15 días el estado de alarma por la crisis del coronavirus

El Gobierno ampliará el estado de alarma 15 días por la crisis del coronavirus, lo que requiere de su aprobación en el Congreso de los Diputados. Este es el mensaje principal que Pedro Sánchez ha transmitido a los presidentes autonómicos, en la segunda reunión telemática mantenida desde la entrada en vigor del estado de alarma. La excepcional medida en vigor fue aprobada en un Consejo de Ministros extraordinario el pasado 14 de marzo y está vigente desde el día siguiente. Su duración finalizaría el 29 de marzo. De esta forma, el periodo de confinamiento de los 47,1 millones de españoles se extenderá como mínimo hasta después de Semana Santa. En el Gobierno llevaban días barajando alargar el estado de alarma, y la posibilidad de hacerlo al menos dos semanas, dado que menos tiempo implicaría que se levantaría justo antes de un periodo vacacional como Semana Santa.

La extensión del estado de alarma será hasta el 11 de abril. La Constitución establecen su artículo 116.2 que el estado de alarma será declarado por el Gobierno mediante decreto acordado en Consejo de Ministros “por un plazo máximo de 15 días, dando cuenta al Congreso de los Diputados, reunido inmediatamente al efecto y sin cuya autorización no podrá ser prorrogado dicho plazo”. “El decreto determinará el ámbito territorial a que se extienden los efectos de la declaración”, añade la Ley Fundamental. El líder del PP, Pablo Casado, ya garantizó al Gobierno su apoyo a una posible prórroga del estado de alarma.

Fuente: El País

El Banco de España alerta de una perturbación sin precedentes en la economía

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, ha advertido de que la economía afronta «una perturbación sin precedentes» debido a la epidemia de coronavirus, por lo que reclama una «mayor ambición de las políticas fiscales europeas comunes».

En unas declaraciones distribuidas por la entidad, el gobernador considera que las medidas adoptadas en España y otros países para contener la epidemia «han llevado a una disrupción muy severa de la actividad económica», lo que se traducirá en un deterioro de la actividad que podría ser «muy acusado en el corto plazo».

La intensidad de la crisis, que aún no es posible evaluar, es «incierta» pero en cualquier caso será «notable», por lo que las políticas públicas serán cruciales para evitar que la «transitoria» caída de la actividad económica se transforme en persistente.

En este contexto, «una mayor ambición y coordinación de la respuesta a escala europea no es una opción; es una necesidad», considera el gobernador, que subraya que la dimensión de la perturbación «hace necesaria una mayor ambición de las políticas fiscales europeas comunes», ya sea a través de las herramientas disponibles o con otras nuevas.

En ese sentido, apunta a la posibilidad de reforzar las herramientas comunes con un mecanismo para compartir los riesgos presupuestarios de los países individuales.El Banco Central Europeo (BCE) viene reclamando en las últimas semanas a los países europeos que adopten mecanismos fiscales que ayuden a las medidas monetarias y de liquidez que él puede implantar.

En sus declaraciones, el gobernador repasa la evolución de los mercados financieros globales en las últimas semanas, a medida que empeoraba la emergencia sanitaria, y las medidas adoptadas desde las instituciones europeas.

Así, valora la «flexibilidad» del programa de compras lanzado por el BCE porque ayudará a evitar deterioros adicionales en las condiciones financieras de la zona euro garantizando así que todos los sectores económicos disfruten de «condiciones de financiación favorables».

«Es importante subrayar que los límites autoimpuestos en los programas de compras podrán relajarse si se considera necesario», ha insistido.

Estas medidas se ven complementadas con las iniciativas puestas en marcha por el Mecanismo Único de Supervisión bancaria para asegurar que el crédito llegue a la economía real y por las adoptadas por los distintos gobiernos para ayudar a familias y empresas, incluidos los avales públicos, que constituyen «la primera línea de acción» para afrontar la crisis.

Fuente: MurciaPlaza

La Reserva Federal anuncia la compra ilimitada de bonos para hacer frente al impacto del coronavirus

La Reserva Federal (Fed), el banco central de Estados Unidos, ha anunciado una insólita compra ilimitada de bonos. Se trata de un paso más allá del anunciado el 15 de marzo, cuando la Fed dijo que rebajaba los tipos a una horquilla que se sitúa entre el 0% y el 0,25% e inyectaba en el mercado 700.000 millones de dólares. Ese límite de 700.000 millones queda ahora levantado y, como le pidió el presidente Donald Trump, la Fed toma unas medidas agresivas para estimular la economía de EE.UU. en su peor momento en décadas.

«Ha quedado claro que nuestra economía se enfrenta a graves desafíos», dijo la Fed en su comunicado. «Debemos realizar esfuerzos agresivos en los sectores público y privado para limitar las pérdidas de empleos e ingresos y para promover una recuperación rápida una vez que estos problemas disminuyan», añadió.

En el anuncio del 15 de marzo, la Fed dijo que los 700.000 millones de dólares (650.000 millones de euros) en compra de activos los iba a dividir en 500.00 millones a compra de valores del Tesoro y 200.000 millones a compras de valores respaldados por hipotecas de agencias. Ahora aumenta esas cantidades sin límite.

La Casa Blanca llevaba desde febrero presionando a la Fed y su presidente, Jerome Powell, para que tomara este curso de acción. La semana pasada, en una rueda de prensa, el presidente Trump expresó satisfacción y dijo: «Es lo correcto, no me oirán criticar a la Fed durante un tiempo».

Las medidas de aislamiento decretadas por el gobierno a causa del coronavirus están teniendo un efecto catastrófico para la economía, sobre todo para el crédito y el comercio. Tan grande es ese golpe que las medidas anunciadas por la Fed superan ya a las que tomó para capear la gran depresión económica de hace una década.

Según ha dicho el banco central en un comunicado, la compra de bonos se hará «en las cantidades necesarias para lograr un adecuado funcionamiento de los mercados».

Otra medida anunciada por la Fed es la creación de un programa de crédito barato a pequeñas empresas, muchas de las cuales se han visto obligadas al cese de operaciones y a despedir a sus plantillas por el parón. También ha anunciado el banco central la compra de valores respaldados por los mercados hipotecarios.

Fuente: ABC

Impacto económico del Covid-19

La epidemia de coronavirus amenaza con provocar una crisis semejante a la crisis financiera de 2008 en ausencia de una respuesta urgente y coordinada, según advirtió la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, durante una conferencia con los líderes de la Unión Europea (UE).

«Un escenario que recordará a muchos de nosotros la gran crisis financiera de 2008», indicó la banquera, según ha informado a Bloomberg una fuente familiarizada con los comentarios de Lagarde, para quien, con la respuesta adecuada, el impacto probablemente será temporal.

La presidenta del BCE ha asegurado durante la conferencia que la entidad está examinando todas sus herramientas, particularmente aquellas que facilitarían financiación barata y liquidez.
Sin embargo, según la fuente consultada, Lagarde ha advertido de que las medidas del banco central únicamente pueden funcionar si los gobiernos las respaldan con medidas para asegurar que los bancos prestan a las empresas en las áreas afectadas.

El Consejo de Gobierno del BCE se reunirá este jueves en Fráncfort, después de que el resto de los principales bancos centrales, incluida la Reserva Federal y el Banco de Inglaterra, hayan adoptado medidas de emergencia para luchar contra el impacto del coronavirus.

Ambos han rebajado de manera urgente y sin previo aviso los tipos de interés de sus respectivas divisas. Primero fue la Fed en EEUU y este mismo miércoles lo ha hecho el banco central británico. La rebaja en los dos casos ha alcanzado el medio punto porcentual.

En el seno de la UE, la Comisión Europea, a través de su presidenta, Ursula von der Leyen, anunció que movilizará de forma inmediata hasta 7.500 millones de euros de los Fondos Estructurales para crear un mecanismo que palie los efectos económicos del coronavirus en las pymes, evite los problemas de liquidez y ayude al sector sanitario.

Fuente: El Mundo

La demanda global de petróleo caerá por primera vez en 11 años

La demanda global de petróleo caerá en 2020 a causa del impacto del coronavirus (Covid-19) sobre la economía mundial, de acuerdo con las previsiones que acaba de hacer públicas la Agencia Internacional de la Energía (IEA, por sus siglas en inglés). Será la primera vez desde 2009 que se reduce las compra de crudo. La caída de los viajes, así como la ralentización de la actividad industrial, están detrás de esta caída de la demanda.

«La crisis del coronavirus está afectando de una forma muy amplia a todo tipo de mercados energéticos, incluido el carbón, el gas y las renovables. Pero el impacto en el mercado petrolífero es especialmente severo porque la gente está viajando menos, y hay menos movimientos de mercancías, lo que ha hecho que se desplome la demanda de petróleo», explica Faith Birol, director ejecutivo de la IEA. «Este efecto es especialmente relevante en China, el mayor consumidor de energía del mundo, que el año pasado acaparó el 80% del incremento mundial de la demanda de crudo», explica en un comunicado.

La situación del mercado permanece extremadamente fluida. De hecho, las previsiones realizadas por la IEA no han tenido en cuenta la guerra del petróleo desatada entre Arabia Saudí y Rusia, que ha provocado que el precio del barril caiga por debajo de los 30 dólares.

Aún así, en el escenario base de la agencia, la demanda caerá por debajo de 100 millones de barriles al día, lo que supone 90.000 barriles menos que en la actualidad. La previsión de la IEA ha cambiado drásticamente respecto a febrero, cuando apuntaba a un crecimiento de la demanda de 835.000 barriles diarios durante 2020.

Las perspectivas a corto plazo del mercado petrolífero dependerá de la velocidad de reacción de los Gobiernos para frenar los contagios de coronavirus, y cómo de exitosos son los esfuerzos para reducir el impacto de esta crisis sanitaria sobre la actividad económica.

En el escenario más pesimista trazado por los técnicos de la IEA, la demanda global de petróleo caería en más de 730.000 barriles al día en 2020.

«El impacto del coronavirus sobre el mercado petrolífero podría ser temporal. Pero los desafíos a largo plazo para los productores no van a desaparecer, especialmente para aquellos países muy dependientes de los ingresos del petróleo y del gas», apunta Birol.

Fuente: Cinco Días

España y Alemania hacen defensa común de una PAC que tenga suficientes fondos

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, y su homóloga alemana, Julia Klöckner, han hecho este martes una defensa común de una futura Política Agraria Común (PAC) que esté «a la altura de las circunstancias». Así se ha expresado Planas tras la reunión mantenida con Klöckner en la sede del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) en Madrid, en el marco de los contactos previos a la Presidencia alemania de la Unión Europea (UE) en el segundo semestre de 2020.

Juntos han abordado asuntos de interés común como las negociaciones de la próxima PAC para el periodo 2021-2027, sobre la que todavía no hay acuerdo comunitario.

Planas ha reafirmado algunos de los principios contenidos en el documento que firmaron en diciembre pasado España, Alemania y Francia a favor de «una PAC que esté a la altura de las circunstancias en retos como el cambio climático, la mitigación y la preservación del medio ambiente». Asimismo, ha reivindicado la «flexibilidad» de los distintos países para aplicar dicha política, que debe resultar «sencilla» para los productores y las administraciones.

Ha insistido en que esperan que la PAC venga dotada de una «dotación importante», al tiempo que ha defendido que los planes estratégicos nacionales y otras iniciativas dentro del nuevo Pacto Verde Europeo también «estén a la altura de los retos».

«Los problemas en Alemania son similares a los que discutimos en España», ha enfatizado Planas, tras resaltar que los agricultores y ganaderos necesitan «mejor apoyo para tener unos ingresos que permitan hacer rentables y viables sus explotaciones».

Junto a su homóloga, Planas ha abordado la directiva europea que protege el intercambio intracomunitario de productos, el etiquetado sobre bienestar animal y la peste porcina africana, un riesgo ante el que no se puede «bajar la guardia». «España, Francia y Alemania están cooperando estrechamente y vamos marcando las pautas», ha afirmado la ministra alemana de Agricultura y Alimentación.

Frente a la compra de terrenos de grandes inversores que encarecen el precio del suelo y las cosechas en algunas regiones, Klöckner ha mostrado su interés en apoyar a los jóvenes para que continúen ejerciendo la agricultura.

La titular alemana ha destacado la importancia de la directiva europea contra prácticas comerciales desleales y ha instado a ayudar a los agricultores, que están realizando un «servicio para toda la sociedad». A su juicio, sin que sean un «producto de lujo», los alimentos podrían incluso venderse unos céntimos más caros para ayudar a incrementar los ingresos de los productores.

Por otra parte, la ministra ha asegurado que están «de acuerdo en que debe haber normas mínimas ambientales para cada país miembro» pero en contra de «imponer más exigencias que acaben encareciendo los productos» frente a la competencia de los que proceden de fuera de la UE.

Ante las necesidades de un sector que sufre los efectos del cambio climático, Klöckner ha reclamado un presupuesto europeo «consecuente» porque, de lo contrario, la situación podría empeorar.
Alemania ha vivido en los últimos meses protestas de agricultores que han salido a las calles en contra de las medidas ambientales que les están exigiendo las autoridades, mientras que en España las manifestaciones están más centradas en pedir que se paguen precios justos en origen, por encima de los costes de producción.

La ministra alemana también ha reclamado un etiquetado que garantice el bienestar animal y, en relación con el coronavirus, ha coincidido con Planas en que no hay «ningún tipo de escasez» de alimentos, a pesar de las compras masivas en supermercados por el aumento de los casos de contagio y las medidas de contención tomadas.

Fuente: Agrodiario

Los líderes de la UE debaten un nuevo plan presupuestario aún menos ambicioso

Los líderes de la Unión Europea (UE) debatirán una nueva propuesta de presupuesto comunitario para los próximos siete años que recortará la dotación prevista en el plan que ha servido de base negociadora hasta el momento, del 1,074 % de la renta nacional bruta conjunta al 1,069 %.

El documento técnico que abordarán los jefes de Estado y de Gobierno comunitarios, reunidos en una cumbre extraordinaria en Bruselas, plantea un presupuesto equivalente al 1,069 % de la Renta Nacional Bruta (RNB) conjunta de los Veintisiete, dijeron fuentes europeas a Efe.

El montante es inferior al 1,074 % de la RNB que proponía el plan elaborado por el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, que ha sido rechazado por los países, en unos casos por considerarlo escaso y, en otros, demasiado ambicioso.

En términos absolutos, esto supondría pasar de los 1,094 billones de euros que planteó Michel, a un marco financiero de 1,089 billones, lo que implica un recorte de unos 5.000 millones de euros.

El nuevo documento ha sido elaborado por la Comisión Europea y será sometido a debate entre los líderes una vez que estos retomen su reunión conjunta, tras varios aplazamientos para realizar encuentros bilaterales y multilaterales entre mandatarios de distintos países.

La nueva cifra se acercaría a lo que han venido demandando los países «austeros» -Holanda, Dinamarca, Suecia y Austria-, que pedían un presupuesto de solo el 1 %.

Se alejaría, por el contrario, de la posición de España y otros dieciséis países partidarios de mantener las ayudas a la agricultura y la cohesión, que reclaman acercarlo más a la posición al 1,11 % de la propuesta inicial de la Comisión Europea o incluso al 1,3 % que pide la Eurocámara.

Fuente: Agrodiario

El Brexit agrava la caída de la compraventa de vivienda en España

El pasado año se cerró con la primera caída de compraventa de vivienda en España en un lustro, una situación que se ha visto agravada por la abrupta salida del Reino Unido de la Unión Europea. De las 63.000 viviendas que compraron los extranjeros en suelo español durante 2019 –un 12,45% del total– algo menos de 9.000 fueron a parar a manos británicas. Los números evidencian un fuerte descenso frente a 2018. Entonces, 65.500 viviendas recayeron en clientes extranjeros, y de ellas, 10.200 en británicos. Así frente a un descenso interanual del 2,34% en el total de transacciones selladas en España en el cuarto trimestre, las adquisiciones realizadas por británicos caen un 12% en todo el año y las del resto de foráneos, solo un 3%.

En 2018, cuando se logró el pico de la serie histórica que parte de 2009, un Brexit con acuerdo entre Reino Unido y la UE se antojaba factible, por lo que el mercado consiguió recuperarse tras el varapalo que supuso el referéndum de 2016, lo que puso el freno al ciclo alcista británico que empezó en 2012. Hoy, pese al descenso de compras, el liderato británico en España sigue siendo indiscutible, representando el 14% de toda la cuota extranjera, tal y como muestran los datos de Registradores de la Propiedad.

A lo largo de los próximos meses, explican desde Registradores de la Propiedad, “deberá verse el efecto derivado de la consumación del Brexit, que sin duda generará nuevos descensos en el peso de la demanda británica”. Todavía están en el aire, eso sí, puntos primordiales que marcarán el rumbo de las negociaciones y tendrán su impacto en el mercado residencial, como todo lo que atañe a la fiscalidad, el mercado de trabajo, la sanidad o la residencia.

Queda por ver también, añaden los expertos, si el descenso británico “es compensado o no por el incremento de la demanda de otras nacionalidades”. Por el momento, anticipan, no parece que esto esté sucediendo, al menos en el corto plazo. En 2019, las ventas a extranjeros descendieron en unas 2.500 de las que la caída entre los británicos solo explica la mitad.

Franceses y alemanes vienen rozando, tanto por arriba como por debajo, el 7% de la cuota. Lo mismo sucede con belgas, rumanos e italianos, que suelen oscilar alrededor del 5%. Los rusos, por su parte, se mantienen en torno al 3% del cupo desde 2015. Los que más crecen son los clientes marroquíes, que han pasado del 2,5% al 6% en los últimos cuatro años.

Fuente: Cinco Días

La confianza empresarial mejora en Alemania en febrero pese al coronavirus

La confianza empresarial mejoró en febrero en Alemania porque las empresas se mostraron menos pesimistas respecto a las perspectivas para los próximos meses, por lo que «la economía alemana parece no estar afectada por los acontecimientos relacionados con el coronavirus».

El Instituto de Investigación Económica alemán (Ifo) informó hoy de que el índice de confianza empresarial en Alemania mejoró en febrero hasta 96,1 puntos, desde los 96 revisados de enero.

«Los resultados de la encuesta y otros indicadores sugieren que el crecimiento económico en el primer trimestre será del 0,2 %», comenta el presidente del Ifo, Clemens Fuest.

En el sector manufacturero, la confianza empresarial subió por tercer mes consecutivo debido a que las expectativas para los próximos meses fueron «considerablemente menos pesimistas».

Sin embargo, las compañías consultadas por el Ifo valoraron su situación actual peor.

La demanda y los volúmenes de pedidos se han recuperado un poco en el sector manufacturero, añade el Ifo.

En el sector servicios, la confianza empresarial bajó de nuevo porque las empresas suministradoras de servicios estuvieron menos satisfechas con su situación actual y también son más escépticas respecto a los próximos meses.

En el comercio, la confianza empresarial también empeoró y sólo en el sector de ventas minoristas mejoró el subíndice de las expectativas.

En la construcción, el índice bajó de nuevo porque las empresas del sector tienen unas expectativas más pesimistas, aunque su valoración de la situación actual fue algo mejor.

Fuente: Expansión

El coronavirus acecha a una economía vulnerable y en desaceleración

No ha empezado bien el año para China. Cuando parecía que la tregua comercial con Estados Unidos supondría una señal de bonanza, llegó el coronavirus. La enfermedad deja ya tras de sí cientos de muertos y decenas de miles de infectados; más de 50 millones de personas viven confinadas en sus casas en el país asiático. Un escenario que traspasa fronteras en un mundo globalizado como el actual y que preocupa especialmente porque el «paciente» es nada menos que China, la fábrica del mundo, la segunda economía a nivel global, solo por detrás de Estados Unidos.

La semana del 20 de enero se inició la histeria colectiva no solo a nivel social sino también económico. Gestoras de fondos y bancos de inversión empezaron a lanzar sus primeras estimaciones, comentarios y alertas sobre el coronavirus. Todos los economistas consultados coinciden en que la enfermedad ya lastra la economía china, que está contagiando a toda Asia, que tira hacia abajo de la actividad manufacturera y el consumo interno y que amenaza, en parte, el crecimiento mundial. Las estimaciones varían a cada hora que se confirman nuevas muertes e infectados, pero el consenso de los analistas apunta a que el PIB chino caerá en 2020 entre siete y cinco décimas, que el de sus países vecinos lo hará en torno a tres décimas y que el impacto global estará entre una y dos décimas.

Primeras consecuencias

Los estragos de la epidemia ya se han dejado notar en las Bolsas asiáticas, pero el impacto no queda ahí. «El principal riesgo para los mercados de acciones es que los inversores vean el impacto como duradero y que los bancos centrales no puedan contener la volatilidad. Esto podría provocar que las acciones globales caigan un 5-10%», destaca Derek Halpenny, Head of Research para Global Markets EMEA e International Securities en MUFG. Por lo pronto, el banco central del gigante asiático ya ha inyectado en su mercado 1,2 billones de yuanes (alrededor de 157.000 millones de euros) para contener la crisis.

Los augurios de los analistas no dejan dudas: hasta marzo será un panorama difícil de atajar para China, sus socios y cualquier país dependiente de ella. Unos se verán más afectados que otros y la toma de decisiones, en estos casos, se adelanta siempre a las cifras definitivas. «La psicología del mercado es por lo general muy predecible en época de crisis, ya que los inversores tienden a reaccionar de forma desproporcionada frente a las malas noticias», comenta Jared Franz, economista de Capital Group. Mejor prevenir que curar, que dice el refranero. Esto hicieron los inversores en el país: China sufrió una fuga de capitales de 28.400 millones de dólares (25.755 millones de euros) entre el 21 y el 27 de enero, según cifras del Instituto de Finanzas Internacionales.

Consecuencias para España

En el caso español, el contagio económico es inevitable. Tal como señala Alicia Coronil, economista jefe de Singular Bank, turismo, distribución, automoción, textil y energía serán los sectores que sentirán el efecto con mayor virulencia. Desde la Secretaría de Estado de Comercio destacan que es evidente que hay compañías que sufrirán estos dos trimestres cuanto más expuestas a China estén; y desde la Secretaría de Estado de Turismo el mensaje es similar: «Todo hace indicar que sí habrá una repercusión en el primer trimestre, si bien se estima que el turismo chino se reactive en el segundo trimestre y haya una fuerte recuperación durante el tercer trimestre». Llegarán menos chinos a España y nuestros ciudadanos viajarán menos al otro lado del mundo. Antonio Bonet, presidente del Club de Exportadores, lo pone de manifiesto: «Todos los contactos empresariales, negociaciones, el ir a hacer controles de calidad para productos o componentes que se fabrican en China… se suspenden temporalmente». Aun así, el impacto real será limitado en nuestro país.

En este sentido, aquellos productos que no puedan producirse o traerse de China se buscarán en mercados alternativos. Así lo expresan desde MUFG: «Es probable que las empresas españolas busquen productos alternativos/sustitutivos procedentes de otros lugares si la situación del coronavirus no comienza a mejorar pronto». Así las cosas, las relaciones comerciales España-China nunca han sido especialmente elevadas. En 2018, 14.536 compañías nacionales exportaron hacia el país asiático productos por valor de 6.278,4 millones de euros. Y China, con 91.644 empresas importadoras a nuestro territorio, trajo bienes por 26.911,3 millones; bienes de equipo y manufacturas de consumo en su mayoría, precisamente lo que ahora está parado en ese país.

Asimismo, lo que los expertos alertan que puede ocurrir está también en el trasvase de la tienda física al online. No solo en España sino a nivel global. Dennis Shen, analista principal para China de Scope Ratings, explica que parte de la disminución de ventas en el formato tradicional será absorbida por el canal internet.

Pese a todo, los informes de los analisas no son ni mucho menos catastrofistas. Todos llaman relativamente a la calma e inciden, en su mayoría, que el Gobierno chino tiene mecanismos de sobra para contener tanto el contagio de la enfermedad como de sus raíces económicas. Se refieren, principalmente, al uso que pueden hacer de la política monetaria y fiscal.

Fuente: ABC (extracto)

Nuevas oportunidades para las pymes españolas gracias al Brexit

El Brexit ya es una realidad, pero sus efectos tardarán casi un año en hacerse notar. El periodo de transición para la salida de Reino Unido de la Unión Europea se prolongará hasta el 31 de diciembre, fecha en la que deberá cerrarse el acuerdo de relación futura que definirá todos los aspectos del nuevo vínculo entre ambos.

De cara al necesario acuerdo, «la buena fe y la confianza tiene que guiar las negociaciones, sin asumir que la pretendida autonomía regulatoria tiene como objetivo ocasionar situaciones que dañen la competencia leal», remarcó Xiana Méndez, secretaria de Estado de Comercio, durante la jornada Brexit: retos y oportunidades para la pyme española, organizada por EXPANSIÓN y Banco Santander con la colaboración de la Cámara de Comercio de España.

Aunque todo seguirá igual durante este año para los ciudadanos y las empresas de ambas regiones, las compañías aguardan con expectación un desenlace que puede albergar oportunidades para ellas, en especial para la internacionalización de la pyme española.

Aspectos a vigilar

Tras la apertura del evento, que llevó a cabo José Juan Pérez-Tabernero, director de relaciones institucionales y comunicación de Santander España, expertos de la entidad explicaron los principales aspectos que las pymes con intereses en ReinoUnido tienen que vigilar tras la consecución del Brexit. «Las empresas deben tener en cuenta las cuatro variables que afectan a sus actividades en el país:tener garantías de cobrar sus ventas, obtener financiación, cubrir el riesgo divisa y gestionar sus inversiones», subrayó Jaime Uscola, director de negocio internacional de Santander España.

En paralelo, la forma en la que las compañías llegan al mercado británico también se transforma. «Aunque una pyme sólo quiera dedicarse a la exportación, es probable que deba tener presencia allí para acceder al mercado», manifestó John Carroll, director de productos de empresas de Santander UK.

Asimismo, Carroll destacó que la entidad cuenta con presencia en todo el país y ha contribuido a que más de 600 pymes desembarquen en Reino Unido a lo largo de los últimos años. «Nos sentimos el banco de las empresas:estamos cerca de ellas y las acompañamos a la hora de salir a otros países o iniciar relaciones con ellos», añadió Jerónimo Sánchez, director territorial de Banco Santander en Madrid.

«Lo que más preocupa a las empresas del Brexit es el movimiento de personas -qué hacer con los empleados-, cómo serán los trámites aduaneros y el futuro del comercio electrónico», aseveró Álvaro Nadal, consejero económico y comercial de la Embajada de España en Londres. Del mismo modo, el ex ministro de Energía afirmó que «conseguir un terreno de juego equilibrado es la clave del acuerdo: el objetivo es evitar situaciones de competencia desleal por parte de un socio que es muy grande y está muy cerca».

Por otra parte, Inmaculada Riera, directora general de la Cámara de Comercio de España, aseguró que «las relaciones entre España y Reino Unido son tan estrechas que no van a cambiar, por difícil que sea el periodo de negociación y el acuerdo de relación». En este sentido, Riera consideró que «no podemos obviar el éxito, la profundidad y el alcance de las relaciones comerciales y de inversión entre nuestros países y empresas: nuestras economías están muy entrelazadas».

En cuanto al plazo disponible para la negociación, si no se acude a una prórroga que Boris Johnson ya ha descartado, «once meses es un periodo de tiempo muy pequeño para negociar un acuerdo de esta complejidad», comentó Francisco Fonseca, director de la Representación de la Comisión Europea en España. Así, agregó que «seguramente habrá acuerdos generales que deban seguir negociándose en los próximos años».

En cambio, Bill Murray, agregado económico y financiero de la Embajada de Reino Unido en España, declaró que «ya tenemos un buen acuerdo de retirada y estamos convencidos de que un año será suficiente para llegar a un consenso sobre la relación futura». Murray destacó la «labor titánica» realizada para incorporar el acervo comunitario a la legislación británica.

Por último, Federico Steinberg, investigador principal de economía internacional del Real Instituto Elcano, remarcó que «la desintegración económica penaliza el crecimiento: cuanto más intensa sea la ruptura entre Europa y Reino Unido, mayor será la destrucción de riqueza». Además, señaló que España tiene muchos aspectos en común con ReinoUnido, desde la dimensión de sus entidades financieras hasta su condición de islas energéticas. En estos y otros aspectos, «España perderá un socio en la UE».

Fuente: Expansión

Brusco recorte del FMI: Proyección de crecimiento para Chile bajó a 0,9% en 2020

El Fondo Monetario Internacional (FMI) aplicó un fuerte recorte de 2,1 puntos a la proyección de crecimiento de Chile durante 2020, como parte de su diagnóstico de que la economía de América Latina se estancó en 2019.

De este modo, el organismo ajustó la cifra desde un 3% a un 0,9%, mientras que para 2021 rebajó 0,5 unidades para ubicarlo en 2,7% anual. La estimación es una de las más débiles de la región y se encuentra sólo detrás de Argentina y Venezuela.

“Las perspectivas están sujetas a la incertidumbre provocada por las tensiones sociales y las respuestas de política económica ante las demandas sociales”, señaló Alejandro Werner, director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI y autor del informe, en referencia a la región.

“Tras un marcado descenso a finales de 2019, la actividad económica debería recuperarse gradualmente, respaldada por una importante expansión fiscal y una política monetaria más laxa, con lo cual el crecimiento debería situarse alrededor de 1% en 2020″, agregó.

A nivel regional, el recorte pasó desde un 1,8% a un 1,6% y en el informe, que actualiza las proyecciones realizadas en octubre pasado, Chile aparece como el principal responsable debido a que también se aplicaron reducciones a países como Colombia, México y Perú, sin embargo, ellas no superaron el 0,4 punto.

“Si bien las causas de las tensiones sociales varían de un país a otro, estas en general reflejan una insatisfacción con ciertos aspectos de los sistemas económicos y políticos”, sostuvo Werner.

Por esta razón, el economista mexicano mencionó entre los desafíos que “una prioridad clave hacia adelante es la de reactivar el crecimiento y hacerlo más inclusivo, manteniendo la estabilidad macroeconómica” y también “fomentar la competencia será importante para evitar las prácticas monopolísticas que pueden perjudicar a los pobres de forma desproporcionada”.

La cifra se encuentra por debajo de las proyecciones de agentes económicos locales como el Banco Central, que espera un PIB entre 0,5% y 1,5%; el Ministerio de Hacienda estima 1,3% y la encuesta de expectativas económicas del mercado en 1,2%.

Fuente: CNN Chile

El IPC de Japón aumenta un 0,6% en 2019

El IPC de Japón subió un 0,6% en 2019, por debajo del objetivo del 2% marcado por las autoridades, y anotó una subida del 0,7% en diciembre respecto al mismo mes de 2018, informa el Gobierno.

El 0,6% de inflación promedio anual en 2019 no tiene en cuenta la evolución del precio de los alimentos frescos por su alta volatilidad, de acuerdo con los datos facilitados por la Oficina de Estadísticas del Ministerio del Interior y de Comunicaciones.

Considerando todos los conceptos, la variación promedio anual del IPC en 2019 en Japón fue del 0,5%. La variación mayor la anotó el sector de combustibles, agua y luz (+2,3%), mientras que la educación tuvo una variación negativa del 1,5%.

Se trata del tercer año consecutivo de variación positiva en el promedio anual de inflación. En 2018 fue de +0,9%, en 2017 de +0,5% y en 2016, en cambio, la variación fue negativa (-0,3%).

El Banco de Japón mantiene como objetivo una inflación del 2%. El promedio anual mayor durante este siglo en la variación positiva del IPC se registró en 2014, un 2,6%, también excluyendo los precios de los alimentos.

En 2009, en cambio, el IPC registró una variación de -1,3%.

En cuanto al dato mensual, en diciembre pasado el IPC subió en Japón un 0,7% excluyendo los alimentos y del 0,8 % en todos los conceptos, en ambos casos respecto al mismo mes de 2018.

El registro mensual mayor fue para el sector de muebles y utensilios del hogar (+3,0%), mientras que el de educación tuvo una variación negativa del 7,8%.

Fuente: Expansión

Alemania: el índice IFO de confianza empresarial cae contra pronóstico pero la industria recupera la confianza

El índice IFO de confianza empresarial en Alemania cayó contra pronóstico rompiendo una racha de cinco meses consecutivos al alza. En concreto, enero baja hasta 95,9 puntos frente a los 96,3 puntos registrados en diciembre. El consenso de mercado esperaba que alcanzara una cifra de 97 puntos. La buena noticia es que las empresas del sector manufacturero roza niveles positivos.

«La economía alemana está comenzando el año con cautela», ha comentado el presidente del Instituto IFO, Clemens Fuest, a la hora de valorar el dato de confianza empresarial en Alemania.

La principal economía del euro está intentando dejar atrás un año horribilis, marcado por la guerra comercial y la incertidumbre del Brexit, que llevó al PIB alemán a rozar la recesión técnica. Las últimas cifras disponibles apuntan a una pequeña recuperación gracias a que las tensiones se han reducido, permitiendo que se recuperen las ventas exteriores.

El dato IFO de enero ofrece dudas si será sostenible debido a que las expectativas de los empresarios alemanes han caído un punto hasta los 92,9 puntos, mientras la percepción sobre la situación actual mejora 99,1 puntos por las menores tensiones en el comercio internacional.

El sector manufacturero, que ha sido el responsable del frenazo económico en la locomotora de Europa en 2019, muestra signos de recuperación, con una mejora notable en el clima de negocios. La confianza entre los fabricantes alemanes registra la mayor subida desde febrero de 2017 y se sitúa en -1,6 puntos.

En el sector de servicios , el índice cae con fuerza al pasar de 21,3 puntos a 18,7 puntos. «Esto se debió a las expectativas considerablemente más moderadas de las empresas. Sin embargo, estaban algo más satisfechos con su situación actual», explica el organismo.

Por su parte en el comercio, el clima empresarial ha mejorado. Los indicadores de la situación actual y de las expectativas fueron más altos que en el mes anterior. Sin embargo, esto se debió únicamente a los mayoristas; los minoristas fueron más reservados.

En construcción, sin embargo el índice retrocedió. Las evaluaciones de las empresas sobre la situación actual cayeron a su nivel más bajo desde junio de 2018. Además, se mostraron aún más escépticas sobre los próximos meses.

Fuente: El Economista

Las exportaciones españolas aumentan un 1,4% hasta noviembre

Entre enero y noviembre de 2019, las exportaciones españolas de mercancías crecieron un 1,4% respecto al mismo periodo del año anterior y alcanzaron los 267.523 millones de euros (M€), máximo histórico de la serie para el acumulado en este periodo, según los datos de comercio declarado de Aduanas, dependiente del Ministerio de Hacienda.

Para la secretaria de Estado de Comercio, Xiana Méndez, “las exportaciones continúan creciendo a un ritmo sostenido, en un contexto global de cierta desaceleración del comercio internacional.

La conformación de un Gobierno en España y la rebaja de la tensión arancelaria entre Estados Unidos y China apuntan a una recuperación de la actividad del comercio internacional que debería mejorar las perspectivas para nuestras exportaciones en los próximos meses”.

El crecimiento de las exportaciones españolas (1,4%) fue superior a Alemania (0,6%) y el Reino Unido (-0,5%), e inferior al conjunto de la zona euro (1,8%), Francia (2,7%), Italia (2,1%) y UE (2,0%).

Las exportaciones dirigidas a la UE (65,9% del total) crecieron un 1,7% interanual. Las exportaciones a la zona euro subieron un 1,3% y las destinadas al resto de la UE un 2,9%. Las exportaciones a terceros destinos (34,1% del total) crecieron un 0,8%, con incrementos de las exportaciones a América del Norte (8,6%), Asia excluido Oriente Medio (7,3%) y África (0,7%).

Las Comunidades Autónomas con mayores crecimientos en sus exportaciones fueron Aragón (12,4%), Navarra (10,7%) y Principado de Asturias (8%). Los mayores descensos se dieron en Illes Balears (-8,9%), Canarias (-8,2%) y Castilla y León (-4,7%).

Las importaciones crecieron un 1% interanual hasta los 297.409 M€, también máximo histórico. Como resultado, el déficit comercial de los once primeros meses del año se sitúa en 29.885,9 M€, un 2,3% menos al registrado en el mismo periodo de 2018, situándose la tasa de cobertura en el 90% (0,3% en el periodo enero-octubre de 2018).

Las exportaciones en noviembre alcanzaron los 25.061 M€, lo que supone un descenso del 0,9% respecto al mismo mes de 2018. Este descenso es menor al registrado en la zona euro (-3,3%) y en la UE (-3%).

Las exportaciones a la UE (66,4% del total) subieron un 0,4%. Las dirigidas a la zona euro crecieron un 1,5% y las destinadas al resto de la UE decrecieron un 3,3%. Destacan los incrementos de las exportaciones a Reino Unido (2,1%), Francia (0,9%) y Alemania (0,7%).

Los subsectores que mejor se comportaron fueron productos cárnicos, medicamentos, aeronaves y frutas, hortalizas y legumbres.

Las importaciones descendieron hasta los 26.925 M€ (3,3%). Como resultado, se registró un déficit de 1.864 M€, un 27,5% inferior al del mismo mes de 2018.

Fuente: ICEX