La confianza del tejido empresarial de la Región de Murcia se mantiene en niveles elevados, aunque con un aumento claro de la prudencia de cara al inicio de 2026. Así lo pone de manifiesto el Indicador de Confianza Empresarial (ICE) correspondiente al segundo semestre de 2025 y a las perspectivas para el primer semestre de 2026, elaborado por PwC para la Confederación Regional de Organizaciones Empresariales de Murcia (CROEM) y la Cámara de Comercio de Murcia. El ICE se sitúa en 30,6 puntos, ligeramente por debajo del primer semestre de 2025 (32,3), pero claramente en terreno positivo, lo que confirma la solidez del tejido empresarial murciano en un contexto marcado por el aumento de los costes, la escasez de talento y la incertidumbre económica.

Durante la segunda mitad de 2025, la actividad empresarial mostró un comportamiento favorable. Casi dos de cada tres empresas de la Región de Murcia aumentaron su cifra de negocio, frente a una minoría que registró descensos, lo que arroja un balance claramente positivo. Más de la mitad de las compañías mantuvo estable su plantilla y sus precios de venta, mientras que en torno a una de cada tres incrementó el empleo y los precios. La inversión también se comportó de forma sólida, con prácticamente tres de cada diez empresas elevando su nivel inversor, y el sector exterior volvió a mostrar fortaleza, ya que alrededor de cuatro de cada diez empresas exportadoras aumentaron sus ventas al exterior y una proporción similar logró mantenerlas. En conjunto, los datos dibujan un escenario de desaceleración moderada de la actividad, más que de contracción generalizada.

Sin embargo, las expectativas para el primer semestre de 2026 reflejan un tono más prudente. Algo más de la mitad de las empresas prevé aumentar su facturación y solo una de cada cuatro anticipa crecimientos en el empleo, aunque destaca la mejora del optimismo en variables clave para el crecimiento futuro, como la inversión, que esperan incrementar una de cada tres compañías, y especialmente las exportaciones, donde más de la mitad de las empresas prevé avanzar. Según explicaba la presidenta de la Cámara de Comercio de Murcia, “a pesar de la fortaleza que demuestran nuestras empresas, que quieren crecer, invertir y crear empleo, la coyuntura geopolítica introduce incertidumbre debido a su impacto en el comercio internacional y en los costes de la energía”.

Por otra parte, el análisis por sectores muestra una evolución desigual. El comercio mantiene un comportamiento positivo y gana dinamismo durante el segundo semestre de 2025, aunque con expectativas más moderadas para el arranque de 2026. El sector servicios presenta una situación de estabilidad, con una ligera desaceleración prevista. Por el contrario, la industria registra un enfriamiento acusado tras un fuerte deterioro de su indicador a lo largo de 2025, mientras que agricultura y construcción mejoran su situación actual, pero anticipan una caída significativa de las expectativas para el primer semestre de 2026, lo que introduce un factor adicional de cautela en estos sectores.

Factores limitantes

El informe identifica con claridad los principales factores que están limitando la actividad empresarial. La escasez de personal cualificado se consolida como la principal preocupación de las empresas murcianas, seguida del aumento de la competencia y del incremento de los costes laborales. Junto a estos elementos, el absentismo laboral irrumpe con fuerza entre los principales frenos al crecimiento, situándose por primera vez entre las preocupaciones más citadas por el empresariado, junto al aumento de los costes de producción, la carga burocrática y la debilidad de la demanda.

El absentismo laboral ha dejado de ser un fenómeno coyuntural para convertirse en un reto estructural que penaliza la productividad, incrementa los costes y limita el crecimiento potencial de las empresas de la Región de Murcia”, ha señalado el presidente de la CROEM, Miguel Löpez Abad, quien ha destacado la necesidad de combinar una mayor agilidad del sistema sanitario y de las mutuas con medidas de prevención, con una gestión y planificación estratégica del talento desde el ámbito empresarial.

Según el informe, dos de cada tres compañías perciben que las bajas laborales han aumentado en número o duración en los últimos años y casi la mitad reconoce que el absentismo ha tenido un impacto económico directo en su actividad. En concreto, el 46% de las empresas afirma haber sufrido una reducción de su cifra de negocio como consecuencia de las bajas por incapacidad temporal, principalmente por pérdidas de productividad y por el aumento de los costes laborales.

Las empresas murcianas mantienen la confianza empresarial, pero crece la preocupación por los costes y el absentismo