Los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) hecha pública hoy por el INE relativos al cuarto trimestre de 2018 reflejan un año de intenso avance en el mercado laboral regional que, por sexto año consecutivo, ha logrado crear empleo y reducir el número de parados en un contexto de crecimiento de personas que buscan trabajo.

En el conjunto del año en la Región se han creado un total de 18.200 empleos, con un incremento anual de la ocupación del 3,11 por ciento, más intenso que el logrado un año antes (2,6 por ciento). Esta evolución, para la Cámara de Comercio de Murcia, “responde a la actual fase expansiva de la economía, donde los empresarios, pese a los síntomas de desaceleración del crecimiento en los últimos meses, han seguido creando empleo, incluso a mayor ritmo que en 2017 y contando con la existencia de 10.000 nuevos activos que se han incorporado al mercado laboral en 2018”.

Así, el número de ocupados en la Región alcanza las 604.600 personas, logrando recuperar el 73 por ciento de la ocupación destruida durante el peor periodo de la crisis, desde 2008 a inicios de 2013, donde se perdieron casi 138.000 empleos, de los que se han recuperado casi 100.000. Esta buena evolución se ha acelerado en el último trimestre del año, que ha concentrado más de la mitad de la creación de empleo de todo el ejercicio, con un aumento de la ocupación en 9.500 personas (+1,59 por ciento), frente al timido avance en el marco nacional (+0,19 por ciento).

En el último trimestre del año también se produjo un fuerte descenso del paro, en 2.500 personas (-2,5 por ciento) que, sumado a los nueve meses anteriores, deja el balance anual en 8.200 parados menos, 6,73 por ciento menos que hace un año. De esta forma el número total de parados se sitúa en 113.700 personas, lo que reduce la tasa de paro más de un punto hasta situarse en el actual 15,83 por ciento, respecto al 17,2 por ciento de 2017, aunque sigue siendo más alta que la media nacional (14,45 por ciento). A este respecto los empresarios declaran su voluntad de “mantener el objetivo de seguir generando empleo para reducir aún más un nivel de paro que consideramos elevado para una sociedad desarrollada, profundizando, además, en aspectos como la calidad y estabilidad de los puestos de trabajo, así como el apoyo al emprendimiento que es otro de los grandes focos de creación de empleo”.

Evolución por sectores

Si analizamos la evolución del mercado laboral regional por sectores, destaca una intensa recuperación del empleo en el sector de la industria, donde aumenta la ocupación en 16.900 personas, aunque también aumenta el paro en 1.300 personas, probablemente porque la buena evolución del sector genere la atracción de nuevos demandantes procedentes de otros sectores. Lo mismo sucede en construcción, que acaba el año con 4.300 ocupados más, pero también 1.200 parados más, en un contexto donde se registran datos que ponen de manifiesto el buen ritmo de actividad que mantiene el sector.

Servicios, el de mayor peso en nuestra economía, ve descender el número de ocupados en 9.600 personas, mientras el paro sube en 4.800, un comportamiento de signo contrario a lo sucedido los últimos cinco años. Finalmente, la evolución de la actividad agrícola ha sido favorable, ya que la ocupación sube en 6.600 personas, mientras se registran 4.600 parados menos.

Hay que destacar que el crecimiento global de la ocupación a lo largo de 2018 proviene en gran medida de la inserción laboral de parados que buscaban su primer empleo o lo hacían durante más de un año, ya que este colectivo se ha reducido en 10.800 personas, a pesar del incremento de la población activa en 10.000 personas.

En cuanto a las previsiones para 2019, tras un año de intensa creación de empleo y en el marco de importantes incertidumbres latentes, tanto políticas como económicas, es probable que los empresarios murcianos moderen su ritmo de contratación, con lo que se daría continuidad al aumento de la ocupación y el descenso del paro, aunque con menor dinamismo que el registrado en 2018. Entre las causas, se recuerda el mantenimiento de debilidades estructurales que afectan a la economía regional y su capacidad de creación de empleo,  como  la falta de soluciones al déficit hídrico, el retraso de infraestructuras de transporte como la llegada del AVE, o la infradotación dentro del sistema de financiación autonómica que recibe la Región de Murcia.