El mercado laboral murciano presentó resultados positivos a cierre de 2025, ya que el incremento del número de ocupados vino acompañado de una caída en el desempleo, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del INE.

En concreto, la Región de Murcia registró 10.700 ocupados más que en el tercer trimestre, lo que supuso un crecimiento del 1,5%, porcentaje superior al promedio nacional (0,3%). A su vez, el número de desempleados descendió en 15.500 personas, una bajada del 14,9%, la caída más intensa entre las distintas comunidades (frente al -5,2% de media nacional). Como consecuencia, la tasa de paro regional se redujo hasta el 11,1%, un punto y ocho décimas menos que en el trimestre previo, aunque ligeramente superior a la media nacional (9,9%).

En términos interanuales, la evolución también resultó especialmente favorable. Así, el empleo creció en 39.600 personas (+5,9%), este avance es el mejor entre las comunidades autónomas (frente al +2,8% de media). Al mismo tiempo, el número de parados disminuyó en 15.500 personas (-14,9%), frente al descenso medio nacional del 4,6%.

Desde una perspectiva sectorial, el empleo mostró retrocesos en la Industria (8.900 ocupados menos que en el tercer trimestre) y en la Construcción (-5.100).

Estas caídas fueron más que compensadas por el dinamismo de la Agricultura (+6.200) y, especialmente, de Servicios (+18.500). En este último sector, no obstante, la situación fue muy heterogénea, con fuerte creación de empleo en algunas ramas como Comercio, reparación de vehículos, transporte y hostelería (+9.200), o Administración Pública, educación, sanidad, y servicios sociales (+17.400), y menos ocupados en otras como Actividades artísticas, recreativas, y de entretenimiento (-8.900), o Información y comunicaciones (-1.300). En términos anuales, destacó la mayor ocupación en Servicios (+26.500 respecto a finales de 2024), al que siguieron Agricultura (+5.900), Construcción (+5.800), e Industria (+1.400).

Considerando la edad, la ocupación empeora en los menores de 24 años (-8.300), y mejora en quieres superan dicha edad, con especial énfasis en los mayores de 45 años (+13.300). Por sexo, la tasa de paro en mujeres (13,0%) supera a la de los hombres (9,5%).

Por otra parte, en el cuarto trimestre se redujo la tasa de temporalidad, hasta el 18,5%, que supone 1,2 puntos menos que el trimestre anterior, pero 3,4 más que la media nacional.

En definitiva, los resultados de la Encuesta de Población Activa reflejan que el mercado laboral de la Región cerró la anualidad con unos registros más favorables que los nacionales, hasta el punto de situarla como la autonomía con mayor creación de empleo en términos relativos. En este sentido, aunque hay retos pendientes -como la desigual tasa de paro por sexos o una temporalidad superior a la media-, se trata de registros valorables, habida cuenta de la incertidumbre reinante en la escena internacional, que está llevando a un débil comportamiento económico en algunos de los principales socios comerciales de la Región.

Las empresas murcianas afrontan 2026 con mayor cautela, condicionadas por la desaceleración del entorno económico y la desigual evolución de los distintos sectores en el tramo final de 2025. Así lo refleja el último Boletín de Coyuntura Económica elaborado por la Cámara de Comercio de Murcia y CROEM.

La economía mundial sigue creciendo de forma moderada, aunque con mayor fortaleza de lo previsto, con una proyección que se sitúa alrededor del 3,2 por ciento en 2025. En este contexto, España acusa la desaceleración estival, en un escenario de ralentización en la creación de empleo y un repunte de la inflación. Por su parte, la Región no es ajena a esta dinámica y, aunque el crecimiento económico se mantuvo en tasas elevadas en el tercer trimestre, los avances resultaron ligeramente menores a los de comienzo de año, lo que se releja en una contención del optimismo en las expectativas empresariales

Por sectores

En 2025, las actividades agroalimentarias en la Región ofrecen resultados mixtos, con cultivos de comportamiento dispar, frente a una ganadería en ascenso, con variedades como el porcino manteniendo su relevancia incluso frente a desafíos sanitarios globales.

Por su parte, la construcción combina la fortaleza del mercado inmobiliario con señales mixtas en la edificación residencial y la obra pública, generando un clima de prudencia.

El sector servicios, en cambio, conserva un tono positivo gracias al empuje del transporte y el comercio, que compensan ciertas tensiones en la hostelería o en ramas industriales más expuestas a la desaceleración externa.

Comercio exterior

El boletín también pone de relieve el descenso de las exportaciones y las importaciones, muy ligado a la evolución de los precios energéticos, un factor que ha ampliado el déficit comercial y que preocupa especialmente a las empresas con mayor presencia en los mercados exteriores.

Sin embargo, la contención de la inflación regional -Murcia se sitúa como una de las comunidades con menor alza de precios- podría ayudar a la competitividad, como también los procesos de simplificación administrativa, y una mayor diversificación territorial en la generación de empleo, con polos destacados en Murcia, Guadalentín, Cartagena-Mar Menor, Vega Media y Altiplano.

Por último, se apunta a un ligero empeoramiento del déficit público regional, aunque se valora positivamente la mejora en los plazos de pago a proveedores y la reducción de la deuda comercial.

De cara a 2026, las empresas de la Región de Murcia afrontan el nuevo ejercicio con prudencia, pero también con capacidad de adaptación y señalan la necesidad de contar con un entorno estable que favorezca la inversión, la actividad y la creación de empleo.