La exportación de flores desciende un 6 % en la Región

La exportación de flores y planta viva en la Región de Murcia descendió el año pasado un 6 por ciento, alcanzando los 19 millones de euros, según los datos facilitados por el Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales, un porcentaje que contrasta con el 12% de crecimiento a nivel nacional.

El presidente de Coag en Cehegín, Jesús Sánchez, a su vez productor de claveles en la zona de Canara, explicó que las temperaturas y la competencia de países terceros (como Turquía e incluso Colombia) pueden considerarse como las principales causas de este descenso.

«Pese a ser de peor calidad, las venden más baratas que las nuestras y nos quitan mercado», explicó el agricultor.

La Región de Murcia es la mayor productora de claveles de España, ya que su anterior competencia, la localidad gaditana de Chipiona, ha salido de este mercado.

Canara, la pedanía de mayor población del municipio de Cehegín, acapara la mayor parte de la producción de flores, principalmente de claveles, y, en menor proporción, margaritas y gladiolos.

De este sector viven 500 familias, que tienen explotaciones pequeñas, y que en conjunto tienen una extensión de 150 hectáreas, todas en zonas desfavorecidas.

«Podemos aguantar los bajos precios y la subida de los costes de producción, junto con el descenso de ventas porque toda la familia se implica», apuntó Sánchez, que lamentó que «como somos pequeñas explotaciones no nos llegan las ayudas europeas». Por eso consideró necesario que la Consejería de Agricultura «les echara una mano».

Fuente: La Opinión

El PIB de Japón creció un 0,8% en 2018, una décima más de lo estimado

La economía de Japón experimentó una expansión anual del 0,8% en 2018, una décima por encima de lo estimado inicialmente, lo que amplía a siete años consecutivos el crecimiento nipón, pero representa una sensible desaceleración respecto al crecimiento del PIB del 1,9% registrado en 2017.

Esta mejora del dato publicado por el Gobierno japonés refleja la revisión al alza de crecimiento del PIB de Japón en el cuarto trimestre de 2018, cuando la economía se expandió un 0,5% trimestral, en vez del 0,3% previsto, lo que se tradujo en un crecimiento respecto del mismo periodo de 2017 del 1,9% medio punto porcentual más de lo estimado inicialmente.

La inversión de capital registró en el último trimestre de 2018 un crecimiento del 2,7% respecto al trimestre anterior, su mayor incremento desde principios de 2015, aunque el consumo privado, responsable de prácticamente el 60% del PIB japonés, creció un 0,4%, por debajo del 0,6% de la primera estimación, publicada el pasado 14 de febrero.

Por su parte, las exportaciones aportaron 0,2 puntos porcentuales al crecimiento del PIB, mientras que las importaciones restaron medio punto porcentual, lo que mantuvo en tres décimas el impacto negativo en el crecimiento japonés de la balanza comercial.

Fuente: Expansión

La caída del comercio exterior de China aviva las preocupaciones por la economía mundial

as LChina, primera potencia comercial del planeta, se resiente de la paulatina desaceleración mundial y la guerra arancelaria con Estados Unidos. En febrero, los intercambios de mercancías con el extranjero cayeron un 9,4% interanual, arrastrados por el desplome de las exportaciones y particularmente los intercambios con Estados Unidos. Los datos macroeconómicos de los dos primeros meses del año son tradicionalmente poco fiables por las distorsiones que provocan las vacaciones del Año Nuevo Lunar, pero indican una tendencia a la baja del comercio chino que contribuye a la preocupación sobre la salud de la economía global.

Las ventas del país al exterior se desplomaron en febrero un 16,6% hasta los 922.760 millones de yuanes (unos 122.600 millones de euros), mientras que las compras registraron un descenso mucho más leve, del 0,3%, y se situaron en 888.300 millones de yuanes (132.200 millones de euros), según datos publicados por las aduanas chinas citados por Efe.

Estas cifras tan poco alentadoras compensan un mes de enero que registró un crecimiento súbito provocado por el citado efecto estacional de las vacaciones más largas del año en China. La suma de ambos meses muestra que el comercio exterior chino está estancado, con las exportaciones creciendo un exiguo 0,1% y las importaciones un 1,5%.

El desglose por áreas geográficas da fe del daño que están causando los aranceles cruzados con Estados Unidos. China exportó un 9,9% menos hacia ese país, mientras que las importaciones se hundieron un 32,2% en comparación con los dos primeros meses del 2018, cuando las sucesivas rondas de aranceles aún no habían entrado en vigor. Al caer mucho más las compras desde Estados Unidos que las ventas a ese mercado, China siguió manteniendo un superávit comercial considerable (de unos 38.500 millones de euros), que incluso se expandió un 3,9% con respecto al mismo periodo del año anterior. Por el contrario, el comercio exterior entre China y otros grandes bloques como la Unión Europea o la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) creció en los dos primeros meses del año un 8,9% y 1,9% interanual, respectivamente.

China y Estados Unidos están en la recta final de las negociaciones para firmar un acuerdo a finales de marzo que levante total o parcialmente los aranceles impuestos a los productos de ambos países durante los últimos meses. Las posturas parecen acercarse en cuestiones como la reducción del abultado déficit comercial de Estados Unidos frente al gigante asiático, pero está por ver si Pekín acaba cediendo en algunos asuntos de carácter estructural. Y, finalmente, ver si todo esto será suficiente para Donald Trump, que ha dejado claro que si desde su punto de vista el acuerdo no es “bueno”, no lo aceptará.

En cualquier caso, la firma de un pacto que eliminara los aranceles tampoco revertiría esta tendencia por completo, según el análisis de Julian Evans-Pritchard, economista para China de la consultora Capital Economics: “el pacto proporcionaría un leve impulso a las exportaciones, pero no lo suficiente como para compensar los vientos en contra externos, mucho más amplios”.

La debilidad de las importaciones de China, por otra parte, es otro síntoma de que la actividad económica de la segunda potencia mundial sigue la tendencia a la baja registrada sobre todo a finales de 2018. Las autoridades han aprobado nuevas medidas de estímulo, principalmente rebajas fiscales para consumidores y empresas, con el objetivo de espolear el crecimiento. Lo más probable es que los efectos de estas medidas no se empiecen a notar hasta mediados de año, con lo que Pekín ya ha previsto un crecimiento algo menor para 2019. Si 2018 se cerró con un avance del PIB del 6,6%, la menor expansión en tres décadas, este año está prevista que ésta se sitúe entre el 6% y el 6,5%.

Fuente: El País