La inflación de la eurozona crece en septiembre al 3,4%, su tasa más alta desde 2008, por la energía

La tasa de inflación anual de España se situó en septiembre seis décimas por encima de la de la eurozona, al quedar en un 4% frente al 3,4% de los países del euro, según los datos presentados por Eurostat. A pesar de esto, aún tiene por delante a siete países del bloque, incluido Alemania, que registró en el mismo período una inflación del 4,1%.

La oficina de estadística comunitaria confirmó que la tasa de inflación anual de la eurozona creció cuatro décimas en septiembre con respecto a agosto, impulsada principalmente por el alza de los precios de la energía y los carburantes, las dos razones que han elevado la inflación española al nivel más alto desde hace 13 años.

Al igual que en el caso español, el 3,4% de la eurozona es la cifra más elevada desde septiembre de 2008, en plena crisis financiera. En contraste, un año antes la inflación se situó en terreno negativo, con una caída de los precios del 0,3%. Si se observa toda la UE el dato es igual: el 3,6% de septiembre es la cifra más alta desde hace más de una década.

Comparado con agosto, la inflación anual cayó en un solo país miembro, permaneció estable en otro y aumentó en veinticinco. En el primer caso se trata de Bélgica, que pasó de 4,7% a 3,8%; el segundo caso es Portugal, que con un 1,8% resistió a la subida de los precios.

En el otro lado, con las tasas más altas de inflación están Estonia, Lituania y Polonia. Las dos primeras con un 6,4% y la tercera con un 5,6%. En cuanto a sectores, las mayores contribuciones a la inflación anual de la eurozona vinieron de la energía, con 1,63 puntos porcentuales más, seguida de los servicios (0,72), los bienes industriales no energéticos (0,57) y los alimentos, el alcohol y el tabaco (0,44 puntos).

La tasa anual de inflación subyacente, que excluye el efecto de los precios de la energía y los alimentos frescos por ser los más volátiles, se situó en el 1,9% en septiembre, tres décimas por encima de agosto.

Tras la publicación de estos datos, el jefe del departamento europeo del Fondo Monetario Internacional, Alfred Kammer, ha dicho en rueda de prensa que “no se espera ninguna espiral inflacionaria en Europa”, ya que los precios de la energía se estabilizarán el próximo año y habrá “holgura” en el mercado laboral del continente. Ha dicho además que el “desajuste” entre la oferta y la demanda de energía se debió, entre otras cosas, al reinicio de la actividad económica y otros factores como el clima, pero no ha mencionado la escasez de gas natural ni la negativa de Rusia, el principal proveedor en la zona, a extender el suministro.

Ha reconocido, no obstante, que el precio del gas se ha multiplicado por cinco respecto al pasado año, particularmente en países como España, con precios «dinámicos» en los que cualquier «choque» en los mercados mayoristas de producción de energía implican una transmisión muy rápida a los consumidores.

Fuente: Cinco Días

La falta de contenedores encarece los fletes y retrasa la salida de las exportaciones

El parón de la actividad económica que se produjo durante la pandemia ha dado paso a un aumento imprevisto de la demanda internacional, que ha desbordado el tráfico marítimo y ha multiplicado por diez el precio de los contenedores en los que viajan los productos que salen de la Región y las materias primas que utilizan las fábricas murcianas. Las industrias que dependen de las grandes rutas del transporte internacional para llevar los productos de la Región y para recibir los componentes que necesitan se quejan de que el bloqueo de los grandes puertos del Pacífico en Estados Unidos y Asia está retrasando la salida de sus exportaciones y el suministro de materias primas, aunque la Consejería de Empresa sostiene que el volumen de las ventas al exterior ha crecido un 17,42% hasta julio.

El presidente de Agrupal (Agrupación de Empresas de Alimentación de Murcia, Alicante y Albacete), José Gómez, explicó que en los puertos de Los Ángeles y de algunas ciudades de China se ha producido un bloqueo a consecuencia de la acumulación de barcos que permanecen atracados durante días. Esta saturación se ha trasladado a los puertos del resto del mundo que están conectados a las rutas de Asia y del Pacífico. Las consecuencias del colapso para las empresas que utilizan estas rutas para exportar sus productos a los destinos más lejanos, como las conserveras, se traducen en que «no hay una regularidad en el cumplimiento de los calendarios» de salida y atraque de los buques ni seguridad en «el cumplimiento de los planes de trabajo» de las empresas.
También destacó que en las rutas de larga distancia la falta de contenedores provoca «retrasos que en algunos casos llegan a los 20 y los 30 días», lo que origina «desajustes en la cadena comercial y financiera«, dado que los clientes pagan al recibir la mercancía, pero ahora no se sabe con exactitud cuándo se producirá la entrega.

García Gómez indicó que el precio de los contenedores ha llegado a alcanzar los 20.000 euros en algunos casos, cuando antes de la crisis rondaban los 2.000 o los 3.000. Se pregunta «qué parte del contrato se hace cargo del coste de un contenedor que pasa de 2.000 a 20.000 euros».

Recordó que este sobreprecio se suma a la subida de la energía eléctrica. «El precio de la luz resulta más preocupante en las empresas de congelados, que tienen que mantener sus cámaras en marcha todo el año, y en las fábricas de zumos«, señaló. Gómez mostró además su preocupación por el encarecimiento de las materias primas como el acero utilizado para la fabricación de los envases de hojalata.

También el presidente de la patronal nacional del mueble Anieme, el empresario de Yecla Juan Carlos Muñoz, aseguró que la falta de contenedores está provocando retrasos, cuya duración va «por semanas» y dijo que el colapso registrado en los puertos está haciendo que los contenedores «se subasten al mejor postor de forma salvaje».

También apuntó que el coste de un contenedor que rondaba los 2.000 euros ha subido hasta los 12.000. En el caso de la industria del mueble los retrasos en el tráfico marítimo también están entorpeciendo el aprovisionamiento de materias primas y de componentes mecánicos o electrónicos utilizados en la fabricación, tal y como había ocurrido al principio de la pandemia, cuando el mercado chino se cerró y dejaron de llegar suministros de telas y de otros materiales.

Juan Carlos Muñoz advirtió de que los problemas de distribución hacen más difícil mantener «el inventario» y provocarán que algunos productos «queden fuera del mercado». A pesar de estas dificultades, el mueble sigue manteniendo el tirón de la demanda que registra desde mediados de 2020, cuando se levantó el confinamiento y las familias se lanzaron a renovar el hogar y a cambiar el mobiliario, ya que las ventas de muebles de la Región han crecido un 44% en el primer semestre. Las dificultades en el aprovisionamiento de componentes afectan también a las industrias del metal e incluso a la construcción.

No obstante, la Consejería de Empresa asegura que las exportaciones y las importaciones de la Región han seguido creciendo este año, a pesar del colapso provocado por la escasez de contenedores. Según los datos del Instituto de Fomento, en los siete primeros meses del año las ventas de las empresas murcianas al exterior han crecido un 17,42% y han alcanzado los 6.977 millones de euros, debido al tirón que experimenta la demanda en todo el mundo. Estas cifras superan incluso las exportaciones de 2019, ya que el año anterior a la pandemia se quedaron en 6.616 millones. También las importaciones superan a las de 2020. En julio ascendieron a 971 millones, frente a los 689,9 del pasado año.

Fuente: La Opinión

El Libro Beige de la Fed dice que el crecimiento económico de EEUU está moderándose por problemas de suministro

La economía de Estados Unidos se está expandiendo a un ritmo «de modesto a moderado» y algunos distritos notaron que el crecimiento se desaceleró por culpa de las restricciones de suministro y las preocupaciones sobre el efecto de la variante delta del coronavirus sobre la actividad, según el Libro Beige de la Reserva Federal.

La inflación está provocada ??por los cuellos de botella en la cadena de suministro. «La mayoría de los distritos reportaron un crecimiento significativo de los precios, impulsados ??por la creciente demanda de bienes y materias primas«, dijo la Fed.

El informe se basa en información anecdótica recopilada por los 12 bancos regionales de la Fed hasta el 8 de octubre y compilada por el Banco de la Reserva Federal de Richmond.

Rotación laboral

«Las empresas informaron una alta rotación, ya que una gran parte de los trabajadores se han cambiado de empresa o se han jubilado», recoge el documento. «Los problemas del cuidado infantil y los mandatos de vacunas fueron ampliamente citados como las causas del problema«, dijo la Fed.

El banco central está evaluando las consecuencias económicas de un aumento en las infecciones de la variante delta en EEUU, mientras que las interrupciones del suministro inducidas por la pandemia continúan elevando los precios.

La inflación está muy por encima del objetivo del 2% de la Fed. De hecho, el indicador de precios que utiliza el banco central para su objetivo oficial ha subido un 4,3% respecto al año anterior, su mayor alza anual en tres décadas. Mientras tanto, la contratación no ha alcanzado las previsiones en septiembre, con un crecimiento de las nóminas no agrícolas de solo 194.000 personas.

Los funcionarios de la Fed, que temen un aumento descontrolado de la inflación, se están preparando, no obstante, para dar punto y final al programa de compra de activos que lanzaron el año pasado para ayudar a proteger la economía durante lo peor de la pandemia.

La Fed está comprando actualmente 120.000 millones de dólares en bonos del Tesoro e hipotecas al mes. Pero el Comité de Mercados Abierto acordó comenzar a reducir esas compras a mediados de noviembre o mediados de diciembre, según las actas de su última reunión del 21 al 22 de septiembre.

Las proyecciones publicadas al final de esa reunión también mostraron que el comité estaba dividido en partes iguales sobre si los aumentos de los tipos de interés, actualmente en el 0-0,25%, serían necesarios el próximo año.

Fuente: el Economista.es